SANTÍSIMA TRINIDAD: BATALLA DE TRAFALGAR, 1805
Cabo Trafalgar, Cádiz

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El siglo XVIII fue testigo de la lucha entre las grandes potencias europeas occidentales por el dominio Atlántico. La Revolución Francesa, en 1789, supuso un impasse en esta disputa y la unión de las monarquías europeas contrarias a las políticas napoleónicas. En 1796, a raíz del Tratado de San Ildefonso, España se alió con Francia, enfrentándose así a la coalición de países enfrentados a Napoleón.

El Santísima Trinidad fue el buque insignia de la flota española en la batalla de Trafalgar, en octubre de 1805. La contienda se sucedió en el cabo Trafalgar (Cádiz) y enfrentó a españoles y franceses, al mando de Pierre Villeneuve, contra la armada británica, al mando de Horatio Nelson y cabecera de la tercera coalición para intentar derrocar a Napoleón Bonaparte.

El Santísima Trinidad navegaba a las órdenes del almirante Gravina, bajo la enseña del comandante de la escuadra Baltasar Cisneros Vicente. La mañana del 21 de octubre de 1805, la flota inglesa y la francoespañola entraron en contacto visivo, el Santísima Trinidad se posicionó como objetivo del almirante británico, Victory y dio comienzo su combate.

La batalla de Trafalgar no fue afortunada para el Santísima Trinidad, el cual, al llamar la atención especialmente, quedó desarbolado en poco tiempo por el fuego inglés y obligado a rendirse junto al Bucentaure, la nave almiranta de Villeneuve.

El Santísima Trinidad se fue a pique la misma noche de su derrota, mientras tres buques ingleses trataban de remolcarlo al puerto de Gibraltar con el fin de salvarlo para el beneficio de la Royal Navy.

Esta sangrienta batalla supuso la muerte a más de 5000 personas, dejando a otras tantas heridas. La derrota de España fue el principio de su decadencia, el no poder defender sus intereses de ultramar favoreció la dominación marítima británica, que perduró hasta bien entrado el siglo XX.



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